martes, 18 de octubre de 2011

DÍA DE LA MADRE, mes de MARÍA


 Madre e hijo por Gustav Klimt

        En este mes de octubre se nos entretejen dos imágenes maravillosas, la de la Virgen María y la de las madres. Decimos que se entretejen porque en su misión se parecen, en nuestras oraciones son una, y quisiéramos que su tierna luminosidad se refleje en cada mujer que ama a los suyos, en cada madre. Deseamos que sus manos tengan la tibieza del nido, la primavera del vuelo de los pájaros, para la caricia, para el inefable consuelo. Que todos los días habiten en nuestras vidas, con su presencia tangible si tenemos la suerte de que nos acompañe, o en el recuerdo.
         Que todas las madres podamos ser testimonio de amor, siempre.

         ¡Felicidades, mamás!


MADRE
A mi mamá

Ya las flores nos pintan la ternura
de este octubre
y la otra Madre nos aroma

y en un rosario de miradas
nos hallamos
              vulnerables,
              enraizados
             indelebles
las abuelas con sus manos de harina
las bisabuelas con su piel de jazmines
y tu presencia, madre
ardorosa de esperanza
y los hijos, obstinados
en el retorno

Y yo dejo que mis dedos
una a una
recorran esas cuentas
y les den forma
/en suave rezo/
de  un tiempo empecinado
desbordado de ansiedades

mientras tanto
un ángel
nos contempla
trasnochado

de nostalgia


                                                                                                         Susana Quiroga

domingo, 2 de octubre de 2011

VOCES ESTUDIANTILES, AROMA DE PRIMAVERA



“... Y echen a vuelo el nombre de estudiantes
en bronces de romántica emoción,
los que lo son, los que lo fueron antes,
los que, por suerte, tienen de estudiantes
para toda la vida el corazón…”


 “…No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia… G. Belli

Estamos vivenciamos la alegría de la Fiesta Nacional de los Estudiantes en Jujuy en el tiempo mágico de la primavera. Voces estudiantiles. Aroma que canta y emociona. Celebramos la renovación la de la naturaleza y del espíritu humano. La naturaleza embelesa con sus brotes, sus verdes, sus flores. Brillo en la memoria, impulso mágico. Por otra parte, observamos el protagonismo de la juventud en las obras de arte que construyen. Sentimos su pasión transformada en carrozas, luces, entusiasmo, en el deseo de desentrañar los misterios de la vida. Y deseamos que los descubran de la mejor manera, acompañados de sus pares y de sus guías. Y somos, todos, responsables de ofrecerles la mano fraterna para ayudarlos con testimonios, conocimientos y comprensión. Que sirva la experiencia para que vivan con gozo un mundo mejor.
Y en estos tiempos de reflexión acerca del destino político en los diferentes contextos de nuestras vidas, es necesario que sepamos pensar en aquellas metodologías que perduren y transformen el cotidiano vivir, en la elección de aquellos representantes del pueblo que proyecten con su accionar un bienestar general material y espiritual. La esperanza nos pone de pie para fortalecernos en la búsqueda de ilusiones y proyectos sembradores para nuestra gente cálida y sencilla.
Que podamos decir, en verdad, que Jujuy es el centro no sólo de la Fiesta Nacional de los Estudiantes sino también de la Primavera. Sabemos que la naturaleza y los hombres estamos entrelazados en lo sagrado y protegidos por los guardianes de Dios.
La cuidemos, nos cuidemos. ¡Feliz Primavera! 
Susana Quiroga
                
DE QUE CALLADA MANERA...

-¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
¡Yo, muriendo!

Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!

                                                                                     Nicolás Guillén, poeta cubano, 1902- 1989.

ESTOY VIVA COMO FRUTA MADURA...

- Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

                                                                                                Gioconda Belli, poeta y narradora nicaragüense, 1948.
 
La "Canción del Estudiante" que cantamos con gozo los que fuimos, y los que son estudiantes, fue premiada en 1939 por el entonces Ministerio de Justicia e Instrucción Pública e incluida en el repertorio de "Canciones Oficiales", en su carácter de "símbolo estudiantil y lazo de unión entre los componentes de ese núcleo social". La letra pertenece a Francisco García Giménez y la música de Ernesto Galeano y Carlos Guastavino. Francisco García Giménez (1899-1983), periodista, comediógrafo, guionista de cine, historiador y autor de letras de tango. Ernesto Galeano (1908-1988), organista, profesor de Música del Liceo Militar Gral. San Martín y de Pedagogía y Práctica de la Enseñanza en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico. Carlos Guastavino (1912-2000), talentoso compositor y pianista santafesino.
 Sentimos que esta canción nos llena de alegría y nos renueva, siempre.

CANCIÓN DEL ESTUDIANTE

I
¡Estudiantes!... Alcemos la bandera
que ilustraron los próceres de ayer,
y florezca a sus pies la primavera
del amor renovado en nuestro ser.
Y echen a vuelo el nombre de estudiantes
en bronces de romántica emoción,
los que lo son, los que lo fueron antes,
los que, por suerte, tienen de estudiantes
para toda la vida el corazón.

II

Brisa que riza el Plata; zonda de andino tope;
tibio aliento del Norte; racha del Sur...
¡Lleven los cuatro vientos, en su galope,
esta canción que canta, que canta la juventud!
Almas y voces juntas; manos entrelazadas;
honda fe de argentinos y un mismo afán;
ansias de noble ciencia, nunca saciadas,
ojos puestos en rutas, en rutas del más allá...

I (bis)

III

Páginas de los libros; verbo de los maestros;
aulas donde han nacido fe y amistad:
todos los más preciados tesoros nuestros
esta canción fraterna viene a cantar.
Ondas del ancho río; nieves de las montañas;
soles del Norte ardiente; llanos del Sur...
¡Toda la patria amada lleva en su entraña
esta canción que canta la juventud!

I (bis)
 

sábado, 17 de septiembre de 2011

11 DE SEPTIEMBRE, DÍA DEL MAESTRO.



“Enseñar a pescar, no regalar el pescado…”

Es la misión del docente, de la educación. Dar armas, redes, al niño, al joven, al adulto que le posibiliten desarrollar su intelecto, su espíritu, su compresión humana para poder actuar, trabajar, relacionarse en el mundo en el que le toque vivir. Tomar de él lo que le haga falta para estos fines y para poder adecuarse a su realidad, al mismo tiempo. Condiciones inevitables de la inteligencia.
Un 11 septiembre de 1988 moría Domingo Faustino Sarmiento. Y en 1943, en su homenaje, la Conferencia Interamericana de Educación, integrada por educadores de toda América, se reunió en Panamá y estableció esta fecha como Día del Maestro para todo el continente americano.
No podemos dejar de reconocer su lucha por la educación, como lo demuestra El Himno a Sarmiento, que se canta en las escuelas en estas fechas, un himno que no tiene los sones de marcha, y sí, habla de la niñez y el amor por un ideal: “Por ver grande a la Patria tú luchaste / con la espada, con la pluma y la palabra…”
Docencia, misión difícil, maravillosa y compleja que implica dar y recibir. Cada tiempo con sus exigencias, pero siempre con el compromiso ineludible de formar, trasmitir, educar, aún en las dificultades que la ponen a prueba. Valores que no cambian, entramado amoroso de quien vivencia la pasión de dar. No siempre es posible contentar a todos, pero cuando se encara la tarea con responsabilidad, la barca y las redes estarán colmadas de peces. El pescador no quedará a la deriva, tendrá coraje para hacer frente a las olas, ya sea de noche o de día. No naufragará.
¡Feliz día, maestros! ‟… Lanza tus redes, lanza tus miradas, lanza tus palabras, de manera que no oprimas a nadie sino que sostengas al que vacila…”
 12 -(San Ambrosio, Hexaemeron, 6, 50)

Susana Quiroga

HIMNO A SARMIENTO

- Fue la lucha tu vida y tu elemento;
la fatiga, tu descanso y calma;
la niñez, tu ilusión y tu contento,
la que al darle el saber le diste el alma.

Con la luz de tu ingenio iluminaste
la razón, en la noche de ignorancia.
Por ver grande a la Patria tú luchaste
con la espada, con la pluma y la palabra.

En su pecho, la niñez, de amor un templo
te ha levantado, y en él sigues viviendo.
Y al latir su corazón va repitiendo:
¡Honor y gratitud al gran Sarmiento!
¡Honor y gratitud, y gratitud!

¡Gloria y loor! ¡Honra sin par
para el grande entre los grandes
Padre del aula, Sarmiento inmortal!
¡Gloria y loor! ¡Honra sin par!

Corretjer Leopoldo, Barcelona1862- Bs. As. 1941. Director coral y orquestal, autor y compositor.
  
***

CANCIÓN PRIMAVERAL

- Salen los niños alegres
de la escuela, poniendo en el aire tibio
del abril canciones tiernas.
¡Qué alegría tiene el hondo silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
por risas de plata nueva.

Federico García Lorca, poeta español
***

ENSEÑARÁS

- Enseñarás a volar
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Pero sabrás que cada vez que ellos
vuelen, piensen, sueñen, canten, vivan...
Estará la semilla del camino
enseñado y aprendido.

Madre Teresa de Calcuta

lunes, 22 de agosto de 2011

23 DE AGOSTO DE 1812, “EXODO JUJEÑO”



“Jujuy le han puesto de nombre               
debe ser cosa de Dios,
en el idioma del cielo
así se llama el amor.
   Raúl Galán
           
“Te nombro, Jujuy, y te elevo, sacratísimamente, como si estuviera conformado
sólo de tus aluviones y temporales…”
Néstor Groppa

-Cuando, en Jujuy, decimos Éxodo jujeño, hablamos de heroísmo. Evocamos momentos de la historia, de la gesta de Belgrano y de nuestro pueblo. Hablamos del amor a la patria y a la tierra en donde vivimos. Deseamos que el resto de la Nación y del mundo se entere del sacrificio realizado por hombres y mujeres que tuvieron que decidir no sólo por sus vidas, sino ver más allá de sí mismos, jugarse por el destino del país que se estaba consolidando. Valentía y patriotismo de Belgrano. A pesar de su salud debilitada, aún tenía fuerzas para levantar el ánimo de las tropas, crear una Compañía de Guías, un Batallón de Cazadores y un Cuerpo de Casta. Ya había enarbolado por segunda vez, el  25 de mayo de 1812, la Bandera Nacional, haciéndola bendecir por el Canónigo Juan Ignacio Gorriti en nuestra Catedral.
Enterado de que el enemigo se encontraba en Volcán, con decisión, hizo publicar el célebre Bando por el cual se convocaba a los ciudadanos de Jujuy, entre 15 a 45 años de edad  a enrolarse en las filas del Ejército, formándose la Unidad de Caballería “Los Decididos”, y a todos los jujeños, a abandonar el terruño.
“... Llegó, pues, la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reuniros al Ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres…” Y así fue, la orden terminante y precisa, tal cual la describe la historia: no debía quedar nada que fuese de provecho para el adversario; ni casa, ni alimentos, ni un solo objeto de utilidad.
Terrible Bando, el del 29 de julio de ese año. La población jujeña cumplió, y con dolor renunció al solar nativo dejando al enemigo solo tierra arrasada. Y en medio del frío y la ventisca invernales, partió la caravana hacia el sur.
Y hoy, también queremos cumplir con la patria. Reflexionamos al recordar las jornadas de violencia vividas hace muy poco y que terminaron con muertes de jujeños. Deseamos Paz, amasada con ardor y trabajo. Libertad, para elegir con conciencia a nuestros gobernantes. Igualdad de oportunidades para concretar nuestro progreso personal. Justicia, para soportar con entereza las situaciones difíciles que nos toca vivir, basadas en el respeto y la Ley. Fraternidad, para dolernos del sufrimiento del hermano y extenderle la mano cuando la necesite.   
              Nos parece que escuchamos el llamado de Belgrano, “… Llegó, pues, la época en que manifestéis vuestro heroísmo…”, llamado que nos convoca a pensar con generosidad y honestidad en nuestra patria grande, en nuestra patria Chica, Jujuy, que nos sostiene con su memoria hidalga, entretejida entre ríos y montañas, como la cantan los poetas.

Susana Quiroga
UNA CARTA

A Ud. lo conozco, Jujuy (creo que alguna vez comencé una carta, o una
nota, o un poema, así).
A Ud. lo conozco, Jujuy. .
Nosotros dos tenemos un pacto de no agresión.
Pero, te conozco.
He sido tan amable y hosco como tu paisaje.
Ya no hablemos de mí, que eso es cosa de otros.
Hablemos de ti.
Hablo de ti, Jujuy:
mi tercera casa,
mi hogar,
mi franciscana obra,
mi admiración por tus nuevas esquinas.
Mi entusiasmo por cada negocio nuevo.
Mi leve andar por tu maciza historia.
Apiádate de mí, Jujuy, que te canté, te quise y te apreté los brazos a la
altura de los hombros con quitupíes. Te apreté como a un amuleto en medio
de una batalla: la de la vida.
Serás interminable. Perpetua.
Ya sos pasado y futuro, a la vez.
Yo apenas si fui una mariposita -no me molesta confesarme -en tu feliz
y próspera vidriera.
Brindo por tus hijos (tengo dos nacidos en tu suelo).
Brindo por las madres que te habitan.
Brindo por tus hombres (malos y buenos).
Por tus caminos brindo y por tus alas de pilpinto.
Brindo por lo que no te conozco y por lo que serás cuando mis amigos te
bendigan a su modo.
Debí haberme esforzado más.
Apenas si llegué a ser poeta.
Cosas de la vida y de la no vida, me postergaron.
Pero igual te canto.
Porque eres el siempre, «piedra sobre piedra».
y porque aquí conocí un lampo de felicidad.
Esa felicidad simplísima con un amigo y un vaso de vino en la mesa.
Te nombro, Jujuy, y te elevo, sacratísimamente, como si estuviera con-
formado sólo de tus aluviones y temporales.
De tanto visitar, algún día visitaré tu cielo.
y veré tu alargada población, tus plantíos, tus quebradas, tus llanos
salitrosos, tus nuevos hoteles, tus diques, tus ríos de peces, tus estufas.
y entonces diré: en algún momento yo también estuve y fui eso.
Fui ladrillo, cascote, grano, tapialera.
y sentiré el tórax -si es que para ese entonces lo conservamos -contento,
ancho, tristemente alegre. Pleno. Condecorado con tu estrella de la tarde.
Porque yo he sido tú y tú has sido yo.
Entonces dialogaremos en el lenguaje de las eternidades.
-¡ Qué hermoso!-
En el lenguaje sin palabras ni gestos de las eternidades.  ng.

Domingo 21 de Febrero de 1971. Pág. 9. HOY :2001
De “Anuarios  del tiempo”. T.lll, ed, buenamontaña, S.S. de Jujuy, MMl

lunes, 1 de agosto de 2011

Presentación del libro "Ella y él", de Susana Quiroga

El miércoles 27 de julio se presentó en el Centro Cultural "Héctor Tizón" de San Salvador de Jujuy el libro "Ella y él", de Susana Quiroga.
La acompañaron los escritores Ildiko Nassr y Pablo Baca.
Fue una cálida y concurrida velada en la que el encuentro con la palabra fue el éxito de la noche.

Dijo Susana acerca de esta  presentación: "Una cálida presentación con la presencia de colegas, escritores, amigos, familia...y afecto"


A continuación, un texto del libro...

EL SILBIDO       
a mi papá

 Entre los miles de silbidos de los pájaros, el silbido de mi padre. Alegre, me llama, se esconde entre los murmullos del amanecer. Insistente me lanza su recuerdo.
      Silbando en aquel otro amanecer, en su bicicleta trajo a la partera. El primer hijo de su esposa-novia, ya madre, ya ternura, tan joven. Silbaba su esperanza, silbaba su futuro, la plenitud. Y el silbido trenzó las calles de la ciudad, las primeras claridades, y la ansiedad se esfumó en las dimensiones del tiempo. Y fue el primer hombre en la espera, y mi madre la primera mujer en el misterio del Amor, de la Luz, y mi hermano, el primogénito.
      Ahora el silbido me llama, alegre; se esconde entre los miles de silbidos de los pájaros de este amanecer. Insistente su recuerdo, su esperanza.
      Los delantales blancos, almidonados con un gran moño en la cintura, mariposas de alas extendidas, avanzan en la clara mañana. Los zapatos brillan, también los rostros, las sonrisas. Detrás del estandarte, mi hermana y yo desfilamos en la fecha patria al compás de la marcha, de los redoblantes, de los espectadores-padres que orgullosos nos observan. Y de pronto, la certeza, el silbido cómplice delata la presencia, el silbido, la señal que sube y baja en dos tiempos nos acompaña, nos mira. El silbido alegre nos llama, se esconde entre las palomas del aire. Y el paso, entonces, es más firme, y el pecho, más erguido. Y yo le respondo con mi sonrisa.

      El silbido me convoca alegre; me sigue convocando arrebujado en las alas del tiempo, se esconde, nostálgico, entre los miles de silbidos de los pájaros, juega con la luz de este amanecer.
      Insistente, su memoria, la esperanza…desde otro cielo.



lunes, 4 de julio de 2011

ELLA Y ÉL

TIERRA Y SOL
BRISA Y AGUA
ELLA Y ÉL

Estos cuentos fueron escritos en diferentes momentos de mi vida. Hay entre ellos largos años de distancia y andaban vagabundeando en antologías de diversos lugares del mapa.
Entonces, quise recogerlos para establecer un vínculo con el tiempo, como madre que desea juntar a sus hijos para que sepan que han nacido de una misma voz. Porque la voz se identifica con el yo, el sujeto que busca y se busca en la pluralidad de voces que brotan de su propia mismidad. Ese sujeto que necesita diversas voces para constituirse, encontrarse y hablar. Y mi curiosidad desea saber si esa voz anida en los textos, forma parte del río que las lleva.
Sé que los lectores me lo dirán. Si así fuera me sentiría feliz…Porque, a pesar del azaroso proceso de la escritura, a pesar de que los años imprimen marcas variadas, a pesar de que esas señales se registran inevitablemente, qué grato sería percibir la matriz creadora, siquiera en un susurro de palabras de agua, de aleteo de pájaro, de suave balbuceo de las entrañas del corazón.
Y de qué hablan estos cuentos. De palabras que intentan rescatar recuerdos e imágenes de la tierra y el sol, de la brisa y el agua, de ella y de él. Naturaleza, fuerza, sentimiento, vitalidad, purificación, amor. Los dos, siempre: ella y él, historias inmersas en la memoria de la tierra que espera germinar; del fuego que enciende la pasión; del viento que se fuga inasible en la nostalgia; del agua, a veces quieta, a veces maremoto. Puro amor, tensión esencialmente humana de encuentros y desencuentros tallados en el cuerpo, en la mente, en el recuerdo, en la fantasía, en el hoy, en la eternidad. Quizás, en la emoción.
Que se estrechen. Quizás, celosos, se miren se hablen se peleen se confundan se olviden. Quizás, se encuentren. Quizás, se abracen en el espíritu del lector.

Susana Quiroga

martes, 14 de junio de 2011

13 de Junio, Día del escritor


 
“…Debo declarar que escribo por el mismo motivo que un niño pequeño llora, es decir, 
por los demás y para ellos…”H.T.

- Esta fecha nace, en principio, para homenajear la figura de Leopoldo Lugones, el mayor poeta modernista argentino, que había nacido un 13 de junio de 1874. Pero trasciende para recordar a todos los escritores que hicieron y hacen de las letras un compromiso estético, un oficio, una pasión.  Gracias a la particular manera de ver el mundo, su naturaleza y al hombre que lo habita, la palabra constituye un acto de pensamiento libre que invita a la reflexión. Los lectores  necesitan que haya gente que hable de lo que les preocupa, de lo que ven y oyen. Y es bueno que tengan la oportunidad de leer y escuchar sus ideas sobre el arte o la vida para identificarse o no con ellas, o por lo menos, para vislumbrar un nuevo matiz.  
Agradecemos a todos los escritores que colaboran con esta Página Literaria, a quienes intentamos difundir noblemente.
En este Día del escritor, nuestro homenaje. A los que se fueron, pero perduran en su obra. A los que están en la búsqueda apasionada de esa particular transfiguración de la realidad. Sabemos que ofrecen con generosidad al lector, la intimidad de su reflexión. Para todos ellos, nuestras felicitaciones.
                                               Susana Quiroga
 “…Debo declarar que escribo por el mismo motivo que un niño pequeño llora, es decir, por los demás y para ellos. Todos lo hacemos. He aquí el misterio -siempre repetido- de un autor, de un artista. Escribimos para ser oídos y queridos; escribimos para socializamos, porque, como dijo no recuerdo quién: si el arte no tiene una proyección social, acaba siendo sexo sin amor.
A medida que envejezco creo más en el don de la palabra, en las palabras que narran, puesto que si las palabras no sirven para narrar se prostituyen sin haber conocido el amor y mueren, como mueren los ecos sórdidos y gratuitos, que nunca tendrán la riqueza ambigua del discurso de los locos, de los brujos, de los borrachos y de los niños.
A lo largo de lo hecho y de lo vivido, me fui despojando, según creo, de lo particular, lo propio y local, y he tratado de decir lo que tenía que decir, menos pintorescamente y con más exactitud, aunque la exactitud sea enemiga del oficio de la narración…”
                                                                                              De “Tierras de Fronteras”-
 Héctor Tizón- Jujuy