jueves, 21 de febrero de 2013

Canción que rueda


Nos miramos
y me dices

uno siempre está solo

quizás para consuelo
o para afirmar la propia soledad
"Veinte  poemas de amor" por Soldi

En este instante
la soledad es una canción triste
como una balada que rompe los sigilos
o como las olas del mar que vienen y van
o como la certeza ineludible
de que así es la vida.

Y yo te miro desde la herida
y encuentro en tus ojos
la sensación de que la soledad

/diosa del misterio/

                destella

en el umbral del silencio


De "Vuelve cuando la lluvia"

miércoles, 16 de enero de 2013

50 años de la desaparición del poeta jujeño Raúl Galán


RAÚI  MARTIN GALAN


Tu imagen melancólica
ya es parte de estos cielos
de estas lomas verdiazules
que se prendieron a tu memoria.

Decir Raúl Galán
es oír cantar a los coyuyos.
Es pensar en lapachos florecidos.
Es trepar quebradas artesanas
en solitarios vientos enrarecidos.
Es ver llorar en hilos finos
a los sauces y a los pinos.

Raúl Martín
meditabundo profesor mío,
atrapaste una mariposa
perfumada de recreos
de juveniles lágrimas
y te la llevaste
en aquel lejano enero.
Ahora,
eres coyuyo
de otro cielo.

De "Mariposas"-1988
 Susana Quiroga

domingo, 13 de enero de 2013

Y AL CAER LA TARDE DE ELENA ALARCÓN


“…pintura de la realidad a la que no le falta el elemento mágico…”

Ha  llegado hasta nosotros un libro de cuentos Y AL CAER LA TARDE de Elena Alarcón, escritora jujeña. Textos breves, intensos, de palabra comprometida con la literatura y con la realidad de los pueblos de nuestra provincia, que podría ser de cualquier otra.  Tal la pintura universal que sostiene.
Recordemos que la autora cultiva diversos géneros literarios y la hace con el oficio necesario que avala su travesía en las letras. Ha  merecido diversos premios a nivel provincial e internacional. En su libro publicado Moneda corriente, poesía, ya supo expresar  el compromiso social. En este caso, en  Y AL CAER LA TARDE, su mirada rescata costumbres, problemas políticos, sociales, la psicología de un personaje colectivo que conduce el hilo unitivo de todos los cuentos que es el pueblo.  
Dice su prologuista, Sergio Sarmiento, chileno, “las historias son mínimas y entre todas van armando un oleaje que da a conocer las esperanzas y los sufrimientos de los sin casa, de los cesantes, de las víctimas del poder político, de las madres que ven a sus hijos partir a Bs. As. y no volver jamás, de los empleados que no ven los frutos de sus lealtades, de los originarios desplazados por la modernidad, de las mujeres que venden empanaditas en las calles, de los que siguen a los turistas para ganar algo de plata, los turistas que se maravillan con la imagen oficial de lo autóctono, pero que “no vivirían en estos recónditos lugares…”
La autora a través de la palabra recrea, ironiza, denuncia. Una prosa límpida y sensorial. Un lenguaje que sabe recrear la oralidad del pueblo, hace de estas narraciones una pintura de la realidad a la que no le falta el elemento mágico. Narrativa de  corte existencial y estético.
             
   ¡Felicitaciones a la autora!
                                                                                                                                       Susana Quiroga

FLASH

Los cerros de la quebrada se oscurecieron. Hay un leve aroma de airampo que cubre la superficie de la mesa. Doña Eusebia Cruz levanta con dificultad los restos de la magra cena que tuvo. Sus hijos, la Teodora, el Fidel, y el Pancho, se han ido a trabajar a Buenos Aires hace ya tres años. Pero hasta ahora no han escrito ¿será que se han olvidado de esta pobre vieja? El finadito Roberto les habría retado de lo lindo a esos ingratos, mirá de  olvidarse así de su mamá. Y ella con casi ochenta años y el tiempo secándole los huesos, apenas alcanza a hilar tres madejas de lana de oveja por semana. Sus dedos están todos torcidos y ya casi ni puede pararse.
Esas madejas decidió teñirlas con airampo, así es el color del ocaso, cuando guarda las seis ovejas que le quedan. Mañana irá a venderlas a la feria, es el día que llegan más turistas. Ellos pagan bien, no como su comadre que le da cinco pesos por madeja.
Los días jueves seguro entran tres colectivos, a doña Eusebia le gusta mirarles las caras cuando descubren los imponentes cerros de colores, quedan maravillados y tratan de perpetuar la gama de colores, quedan maravillados y tratan de perpetuar la gama de tonos en sus cámaras, también el cielo los atrapa, ese cielo hondo y generoso. Se sienten a gusto, estiran las piernas y respiran bocanadas grandes para limpiar un poco los conductos atiborrados de hollín. Sin embargo, no vivirían en estos recónditos lugares, con el tiempo extrañarían el  bullicio, el movimiento y los olores agrios de la ciudad. Además, ¿de qué vivirían? Aquí no hay empresas ni gerentes generales para que cumplan los horarios, tampoco está en ese montón de hierro que corre bajo la tierra produciendo estertores. Seguro  que extrañarían sus reductos de cimiento donde sepultan las amarguras con la esperanza de que el día siguiente no tenga tantas horas.
Y entran nomás tres colectivos, los de la feria se preparan con bolsitas, cambio y una buena sonrisa, nunca está de más un “¿de dónde viene usted, señorita? Es la primera vez que viene al norte, señor?” Y los chicos, con sus caras paspadas se pelean para cantarles los versos de siempre: “no te rías de un coya que ha bajau del cerro…”
Y doña Eusebia, con las madejas escarlata colgándole de las manos, apenas le sale un hilo de voz: “a diez pesitos, señorita la lana pura de oveja” y nadie la escucha, todos quieren ver el cerro, como si en unos segundos más sus colores desaparecieran. Con avidez disparan sus cámaras una y otra vez, otros filman con fruición cada detalle, cada piedra.
Hasta que un guía ya cansado del viaje laman a todos porque tienen que llegar a Humahuaca para ver el Santo que sale a las doce del mediodía. Entonces todos trepan a los colectivos con los ojos llenos de colores intensos.
Allí queda la mujer, con las madejas y un sueño retaceado con pequeños hilitos de esperanza ¿se
acordarán sus hijos de ella?
Al día siguiente doña Eusebia abre el corral de las ovejas, gira la cabeza para ver la intensidad del cielo y con estupor descubre que los turistas se habían llevado en sus cámaras cada matiz, las gamas del cerro de siete colores y el ardor de sus lanas…

De Y al caer la tarde
                         

viernes, 4 de enero de 2013

Fin de Año


EL RÍO DE LA VIDA NO VUELVE, FLUYE FUGAZMENTE,
Y ES EL MISMO Y ES DISTINTO AL MISMO TIEMPO.

Estamos transitando los últimos días del 2012. Y como sucede en muchos casos, intentamos volver la mirada a los días transcurridos y al corazón, para preguntarnos si los frutos percibidos y gustados se dieron aromáticos e intensos, si los abrazos fueron cálidos o ausentes, si la amistad nos ennobleció o siguió, impasible, su camino, si el Amor iluminó el sendero del presente y del recuerdo, si nos convocó para enternecer el alma y la realidad.
Los poetas indagamos si Venus nos iluminó, si lo reconocimos entre las muchas estrellas, porque como decía el cronista sensible de esta querida ciudad, allí habita la poesía, inefable, innovadora, recóndita, balsámica y hacedora. ¿Trabajamos con ímpetu y compromiso? ¿Construimos con ahínco la palabra, cada uno  de los pensamientos?
Si todos los hombres, desde el lugar asignado, contribuiríamos con un granito de arena siquiera al sentido optimista y generoso de la existencia, el mundo sería mejor. Porque, amigos, el río de la vida no vuelve, fluye fugazmente, y es el mismo y 
es distinto al mismo tiempo.
Reflexionemos, y más allá de la propia y silenciosa contestación, dispongámonos a a renacer con ímpetu y entereza, aprendamos de los errores, e intentemos trabajar por una realidad  más justa y solidaria.
Agradecemos a los escritores que colaboraran con esta Página Literaria que intentó informar y emocionar.
A los lectores, que compartieron este trayecto de esperanzas, nuestro saludo especial.
A los Directores de esta empresa y a su personal, Felicidades!
Y nos despedimos con algunos poemas y saludos recibidos por escritores y lectores con los cuales existe la afinidad radiante y esplendorosa del Arte.
¡Hasta el próximo año, Felicidades
                                                                                                                                                                      Susana Quiroga



MEDITACIÓN DE HOGAÑO

     en el pasaje de final a comienzo, 

Toda distancia es breve si al medirla
se emplean de medida el sentimiento,
la pasión, valorables instrumentos
que bien dispone el alma al advertirla
El Portador de Flores, Diego Rivera

es así como el año  llega y pasa
celebrado en el rito que retorna
con vestidos y caras que se adornan
al ritmo pendular en cada casa.

nos deja y nos encuentra en improbable
enlace de alegrías y tristezas:
un oxímoron ligero y entrañable.

el corazón hospeda la incerteza:
partida y regreso, ineluctables
del tiempo que concluye pero empieza.

Susana Romano Sued, Córdoba
                    ***

Mañana mismo
a la hora en que los Bancos
abren sus guaridas y
largas colas serpentean de
impotencia y
aburrimiento
plantaré un árbol
pequeño
sobre la loma más
alta
que mira a los dos mares.
Es la única deuda
exigible
que me queda por pagar.

                    Mar del Plata, 2002

 Enrique R Bossero, 

viernes, 7 de diciembre de 2012

SEMBRADORA




Soy la jardinera sin paga
y de a puchitos
que entre flor en flor
quita las hojas secas
y agita las plantas para que caigan
a borbotones
las semillitas.

Por eso
cuando emerge la flor
/en no sé qué momento/
el perfume y el color
me extasían.

Desmedido pago
me está obligando
a la siembra
perenne

de la poesía.

De "Poemas de la Soledad", Editorial Vinciguerra, Bs. As., l994


                                                                                     Susana Quiroga

jueves, 29 de noviembre de 2012

Mi perra Evaluna

Mi perra cachorro
me mira con sus ojos negros
solo un brillo entre el flequillo negro
  
su corbata blanca le apuñala el pecho
calladita como una buena niña
espera
el bocado precioso del pan tostado
con un poquito de queso

pedigüeña
encanta
en el crujido de las rebanadas

/mi perra niña /
Evaluna
   ***

Un ruidito extraño desvela a la abuela

todo es silencio
pero ella percibe presencias

/aparente calma/

debajo del lecho
dos pequeños
un niño y una perra se esconden
en confabulado silencio
                de los otros pájaros
                del aire del viento
                de las miradas
                y de otros juegos

domingo, 25 de noviembre de 2012

25 de noviembre: DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER


“Nada traduce toda la tempestad de mi alma”. Minerva
  En este día, recordamos sucesos injustos que culminaron con la rebelión y posterior muerte de tres valientes hermanas: Minerva, Patricia y María Teresa Mirabal, las Mariposas, Mariposas de la Libertad.
Un 25 de noviembre de 1960 asesinan a las Mariposas y por esta razón en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Si bien es cierto que el contexto fue la dictadura de un país, Rca. Domincana, sabemos que la injusticia y la rebeldía con estas características son universales. Luchar por la igualdad, libertad social, política e histórica es una ambición del hombre, llámese varón o mujer, en este caso de la mujer. Y sabemos también, que la lucha no ha terminado y que asume diferentes manifestaciones en el mundo. Lo cierto, que las acciones de estas tres mujeres constituyen un  testimonio de la dignidad humana.
                 Escritores, poetas, narradores y dramaturgos no han cesado de expresar su admiración, a través de la palabra, en diversos géneros literarios. Entre otros, Pedro Mir, poeta nacional dominicano, en un extenso poema Amén de Mariposas, expresa la tragedia del asesinato de las tres heroínas. La destacada escritora Dominico-Americana, Julia Alvarez escribe una reveladora y bella novela, En el tiempo de las mariposas, basada en la vida de las hermanas Mirabal, .Mario Vargas Llosa en su novela La fiesta del Chivo, narra el asesinato de Trujillo y habla del crimen de las Mirabal como una de las mayores atrocidades del régimen. Adela Mirabal, “Dedé”, hermana menor sobreviviente, escribió su único libro Vivas en su jardín, donde cuenta la valiente lucha de sus hermanas por la libertad de su país. El cineasta ariano Barroso llevó a la pantalla la adaptación de Rodrigo García y de David Klas. Tuvimos la oportunidad de presenciar en Santo Domingo representaciones teatrales sobre esta significativa historia.
En el malecón de Santo Domingo, Capital de Rca. Dominicana, en la Avenida G. Washington se erige un obelisco con la pintura de las hermanas del artista Dustin Muñoz titulada “Alegoría a la libertad”. Todas estas manifestaciones artísticas nacidas de la conmoción que provocara en el mundo este hecho trágico, nos expresan el deseo de trasmitir un ejemplo de heroísmo.
                    Y nosotros, desde esta Página literaria, expresamos nuestro homenaje a esas mujeres, y a todas las que se sacrificaron y sacrifican por el Amor, la Justicia y la Libertad.
 
Susana Quiroga

De cómo el cuerpo es una alegoría política en la novela

La menstruación de las mujeres encarceladas es también una menstruación política en tanto alegoría de la situación política del movimiento clandestino. En la prisión en que se encuentran recluidas las tres hermanas, "casi todas (las prisioneras) han dejado de menstruar" (237), es decir, que la actividad política de las miembros del movimiento ha cesado a causa del encarcelamiento. Luego, en la visita a la ginecóloga, Minerva convierte su cuerpo en una alegoría de la situación política:

“…-Vinimos por nuestra menstruación- empecé a decir, mirando la pared para detectar el micrófono. De todos modos, el SIM se enteró de todos nuestros problemas femeninos. Delia se tranquilizó, pensando que ésa era la verdadera razón de nuestra visita. Hasta que pregunté, en forma nada metafórica:
       -¿Habrá quedado alguna actividad en nuestras viejas células?
       Delia me fijó con la mirada. -Las células de tu organismo se han atrofiado, y están todas muertas-
respondió.
        Debo de haber parecido muy apenada, porque Delia se ablandó.
       -Quedan unas pocas vivas, claro. Pero lo más importante es que están surgiendo otras nuevas. Deben dar un descanso a su cuerpo. Verán que la actividad menstrual vuelve a comenzar el año próximo. (265)”

 Fragmento de “En el tiempo de las mariposas”, Julia Álvarez