sábado, 30 de noviembre de 2019

El día que partiste... como hoy




El día que partiste

/como el viento/

en la nocturna madrugada
abrazados
nos despedimos

todavía los pájaros dormitaban
Venus persistía en la mirada

entonces
devastada
tomé los cartas de novia esposa madre

/inconclusa historia de amor/

y en la acequia que zigzaguea
se desdibujaron las letras
se esfumaron los suspiros
se purificó el sendero
de un tiempo compartido
solo nuestro

/tuyo y mío/

amasé las letras con manos húmedas
y en ceremonia delirante

/mujer-agua-tiempo/

puñado a puñado
en olas de lenta sangre
las arrojé a las llamas encendidas

del dolor




sábado, 3 de agosto de 2019

GOLONDRINAS










Las ramas desnudas ofrecen
sus curvas
se enredan sinuosas
entre sí

dos pájaros

/increíbles pájaros/

muestran las tijeretas de sus colas
las mueven alborozados

golondrinas

/oh pleno invierno/

increíbles golondrinas
obstinadas juntan sus picos  

/no importa ni el frío ni el viento/

se besan
cobijan su amor
entre las ramas desnudas

mi mirada
conmovida
también busca otros ojos
ojos que la amparen que la encuentren
entre las tijeretas
de unos brazos cálidos

/no importa ni el frío ni el viento/

espera

lunes, 15 de julio de 2019

Primavera en invierno







Han caído las flores de mi ceibo
bordan de primavera el verde césped
y eso que es invierno

las pinto con palabras cálidas
las pinto con rojo fuego

quiero recordar
el instante obstinado y mágico
su eternidad
mi eternidad

en el corazón

 


Yala, 15 de julio, Invierno.


domingo, 7 de julio de 2019

Poema al ceibo del patio Centenario del Colegio Nacional N 1




EL CEIBO DEL PATIO CENTENARIO

El ceibo del patio
del Colegio Nacional Centenario
envejeció con la música de los pájaros
con las voces de los sueños juveniles

poco a poco
rama a rama
se fue muriendo

Dicen que dicen
por los cincuenta y tantos años
un día dijo basta
quiso dormirse
arrullado por la aurora
ovillado en el río de rostros juveniles
de largos años.

Y un diecinueve de julio
con los sones de la Banda de Música
de la contigua policía
con los abrazos de globos de colores
alrededor de su tronco
de papelitos rojos y blancos
entre sus ramas
de la comunidad toda que lo vio vivir
y que lo regó con su Lealtad y Trabajo
en una mañana azul con tañidos de campanas
se fue despidiendo
y nos fuimos despidiendo
de su sangre y fuego
de la roja flor de su tiempo.
Justo un viernes antes de las vacaciones
para que en la soledad del patio centenario
no lo viéramos caer
con cada corte
con cada hachazo.

Aquel día
tomados de las manos
con la emoción de la nostalgia
le cantamos el himno del colegio
el que Tito Maggi y Laureano Rodríguez
nos legara con su mensaje de Amor y Esperanza
“…!Adelante, estudiantes!
Frente alta, sereno el mirar…”
Y plantamos un retoño debajo de sus ramas
joven
pleno de su espíritu centenario

Y al mes entrante
un nueve de agosto
en ceremonia sencilla
sin banda de música
ni invitados especiales
con la sola presencia de la familia del colegio
en íntima convocatoria
el ceibo joven nos ofrendó
su flor primera de sangre y fuego
la roja flor
de su tiempo.


Susana Quiroga